Estaba en casa mirando el noticiero cuando de golpe me pegaron dos imágenes fuertísimas: un fotógrafo asesinado a escasos metros por las fuerza de la policía de Birmania, que capturó su propia muerte, y por el otro lado, un bloqueo de toda la Internet, para evitar la comunicación de la oposición al gobierno dictatorial de turno.

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Imagen de Reuters

Parece algo de no creer que en los tiempos de hoy, aún existan dictaduras de este tipo, que no hacen otra cosa que generar una guerra interna entre los propios habitantes del país. Y más allá de las condiciones de este escenario, aún los países más sofisticados continúan recurriendo a las fuerzas de ataque para resolver problemas, como si el hecho de generar miedo los ayudara a vivir mejor.

Internet y los medios de comunicación masiva, una vez más demuestran su verdadero poder… pero ¿se hará algo al respecto o se dejará que el régimen continúa, a oídos y ojos sordos del resto del mundo?