Lamentablemente, porque está probadísimo que no son buenas consejeras para nada, las obsesiones, aquellos pensamientos deformantes que se instalan en las mentes, atacan a la mayoría de los seres humanos. Así es que en mayor o menor medida, muchas de ellas en algún momento o siempre, según la gravedad del caso, estarán afectando el normal desarrollo de la vida de las personas.
Entre las más comunes podemos citar la obsesión por la comida, por el orden y la limpieza, por verse joven, una situación que padecen muchísimas mujeres una vez superada la barrera de los cuarenta, por el trabajo, por el poder, por el dinero, entre otras. Y sin dudas, lo más determinante de este tipo de trastorno será, que tarde o temprano, modificarán el curso de la vida de quienes las padecen, provocándoles serios conflictos internos y al entorno que los rodea.

En el thriller El Número 23, dirigido por Joel Schumacher y protagonizado por el hombre de las mil morisquetas, Jim Carrey , se intenta ahondar en el tema de las obsesiones a través de la historia que afecta al personaje central…
Walter Sparrow era un hombre casi con una vida idílica hasta que la misteriosa novela Número 23 entró en su vida. Invadido por una profunda adicción a las páginas que cuentan la historia del detective Fingerling, Sparrow, no puede dejar de leer la novela y poco a poco irá entrando en una profunda obsesión con la misma, especialmente con los misteriosos asesinatos que cuenta y con el poder casi maldito que en la misma se le atribuye al número 23.
Pronto, esta historia que Walter recibiera de parte de su esposa como obsequio de cumpleaños, controlará su vida y lo involucrará en una serie de delirios, como por ejemplo que está condenado a llevar a cabo el mismo asesinato que perpetró el detective de la historia que lee. Aparentemente, la clave estaría en descifrar el poder maligno y oculto detrás de la cifra 23.
Protagonizada como dijimos por el rey de la comedia Jim Carrey, lo cual le brinda a la historia un plus especial, todos querremos ver que tal se desempeña el Jerry Lewis de la posmodernidad en un drama de suspenso, El Número 23, resulta ideal para aquellos adictos al suspenso, eso sí, para aquellos que no se distraigan muy fácilmente, porque hay que estar bastante atentos para no perderse detalle con tanto número y cálculo dando vueltas.
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Autor: Florencia el Jueves 2 Julio, 2009


