Película Desgracia: Otra particular mirada a la relación padre-hija


Una vez más como tantas ya, literatura y cine se unen para darle caras, cuerpos y voces a una exitosísima novela. Casi como el rito que sigue cualquier religión y que exige sí o sí a sus fieles que el mismo sea satisfecho a rajatabla, los libros sagrados de la cinematografía, en este caso, disponen que si una historia escrita logró conmover a un amplísimo público desde el vamos, entonces, esa historia, más tarde o más temprano, necesariamente se convertirá en película…

Así que a los amantes de la literatura en general y especialmente a aquellos del escritor sudafricano John Maxwell Coetzee, recientemente distinguido con el Premio Nobel de Literatura por su inconmensurable aporte a las letras, les cuento, que ya está entre nosotros la adaptación cinematográfica de una de sus obras cumbres: Desgracia, título con el cual también se decidió distinguir a la versión del séptimo arte que dirige Steve Jacobs y que cumplo con presentarles hoy.

desgracia

La acción de Desgracia transcurre en la Sudáfrica post apartheid y será en este contexto en el cual el profesor universitario de poesía romántica, David Lurie, deberá responder a un jury académico que le exigirá una explicación trashaber sido descubierto manteniendo un apasionado romance con una de sus alumnas. Negado férreamente a ofrecerle al tribunal académico alguna respuesta que satisfaga los intereses ciertamente inquisitoriales que mueven a este, Lurie, decide finalmente renunciar a su cargo y consigue refugio en la alejada granja en la cual vive su hija Lucy.

En tanto, una vez en familia, el presente de Lurie se complicará aún más cuando el y su hija sean víctimas de un feroz ataque en el cual el vínculo padre-hija quedará seriamente expuesto y a prueba.

Si bien es un hecho que Desgracia no es un cinta que atraerá masivamente al público, por su origen y por la historia que cuenta, un drama que más que nada invoca a la reflexión, la presencia de un actor como John Malkovich en el rol central de esta historia, sin dudas, tiene la seria intención de convocar por este lado al público cautivo.


Autor: Florencia el Lunes 3 Agosto, 2009