
Existen ciertas palabras clave para el gremio de los actores que, una vez activadas, los pueden volver en artistas consagrados de la noche a la mañana. Por citar algunas: independiente, transexual, muerte, prostitución, política.
Si logran hacerse con un rol que les permita combinar una o varias de éstas, es muy probable que la crítica les dé el visto bueno permanente.
Y esta fue la oportunidad para Felicity Huffman, a quien probablemente reconozcamos como una de las amas de casa desesperadas de Desperate Housewives, la serie de televisión.
Esta mujer que quizás pasa desapercibida frente a sus co-estrellas es la elegida para interpretar a Bree, una mujer transexual que en Transamérica hace un viaje con su hijo perdido Toby (Kevin Zegers).
La peli es por supuesto independiente y la dirigió Duncan Tucker, hoy con varios premios bajo el brazo por esta pieza. Y ni que hablar de las aclamaciones que recibió Huffman, quien ya se había hecho con un Emmy por su papel en la serie.
Y esta es la vida de Sabrina “Bree” Osbourne, antes Stanley Schupak, quien una semana antes de su operación de cambio de sexo recibe un llamado telefónico del que dice ser su hijo, un muchacho de 17 años bisexual que está preso.
Bree no tiene interés en conocer a su hijo, pero su terapeuta la fuerza a conocerlo si quiere seguir adelante con la operación. Así que ella viaja de Los Ángeles a Nueva York para sacarlo de prisión y conocer su historia: no sólo este muchacho ha sido encarcelado, sino que además consume drogas, trabaja como prostituto y su madre se ha suicidado.
Estamos ante el clásico ‘road trip’ o viaje de redescubrimiento, pero poco tiene de tradicional esta travesía que emprenderán nuestros dos protagonistas, donde no sólo se develarán sus verdaderas identidades. ¡Y a la crítica le encantaron estos trastornos!
| Siguiente >> |
Autor: Victoria el Domingo 28 Junio, 2009
