Cadenas rotas (Great Expectations): David Lean inmortaliza Grandes Esperanzas de Dickens


Cartel de Cadenas rotasDavid Lean estrenó en 1946 la mejor versión de la novela de Charles Dickens, Grandes esperanzas. Quizás el título suene a la mayoría del público por la película estrenada en 1999 de Alfonso Cuarón, protagonizada por Ethan Hawke y Gwyneth Paltrow. Sin embargo, la película de David Lean le da tanta importancia a todos los pequeños planos y está tan ligada a los sentimientos de los personajes, que ninguna de las innumerables versiones a lo largo de la historia han superado la versión cinematográfica del director inglés.

Tal y como Dickens comenzaba la novela, vemos a Philip Pirrip (John Mills), más conocido por Pip, ya adulto, pero poco después nos lleva a su infancia. Anthony Pager interpreta al Pip niño que, desolado, visita la tumba de sus padres en el cementerio que está al lado de casa.

Cadenas rotas

En el cementerio, después de rezar por sus padres, Pip se encuentra con Magwitch (Finlay Currie), un convicto que se ha escapado de la cárcel. El fugitivo le pide comida y una lima para así poder quitarse las cadenas que le oprimen. Por la noche, Pip se escapa de casa con la lima y la comida, pero lo descubre su hermana, que está casada con el herrero del pueblo.

Pip cree que todo ha terminado, pero lo que no sabe es que la policía interrumpirá la cena para interrogar a los presentes sobre dos fugitivos. Uno, el ya conocido Magwitch, y el otro, Compeyson, que Pip había visto hacía poco. Sin embargo, la policía captura a los dos convictos en su escapada, aunque Magwitch dice que la comida y la lima las había robado. De ese modo, Pip puede respirar tranquilo.

Cadenas rotas

Unos días después de todo lo sucedido, Pip es invitado a la casa de la señorita Havinsham (Martita Hunt, la actriz argentina), una mujer que dejaron plantada en el altar y que en ese momento decidió parar todos los relojes. Pues Havinsham invita a Pip a su casa para convertirse en el compañero de su pupila Estella (una jovencísima Jean Simmons), paara que así ella pueda jugar con algún amigo. En la casa pasará un montón de aventuras con la mimadísima niña egoísta que es Estella, pero que entusiasmará al joven Pip, que no verá sus defectos, sino sus virtudes. La casa de la señorita Havinsham, por otro lado, es el símbolo de la decrepitud, ya que todavía conserva el su comedor las reliquias del banquete que nunca se celebró. Ese comedor también será el escenario del final de la señorita Havinsham, que morirá por un incendio en ese mismo lugar, a partir de un trozo de carbón que llegará a su ya antiguo vestido de novia (que por supuesto llevará puesto).

Por otro lado, entra en escena el abogado Jaggers (Francis L. Sullivan). Él será el portador de esas grandes esperanzas: un benefactor desconocido financia la educación de Pip para que se convierta en caballero. A partir de ahí la película cambia de rumbo, y nos mostrará qué ocurre cuando un pobre aprendiz de herrero sube a una categoría superior, a una clase alta, en la que tendrá que olvidar todos los prejuicios que ha aprendido durante su vida.


Autor: Naír el Domingo 19 Julio, 2009