El gran clásico del cine musical de todos los tiempos, Cantando bajo la lluvia, es una de esas típicas películas que todos hemos visto en algún momento de nuestra vida. Desde el mismo instante de su estreno, el film se convirtió en todo un éxito, tanto entre la crítica como entre el público, ofreciéndonos varios números musicales que fueron, son y serán imitados siempre que surja una oportunidad.
La dirección de Cantando bajo la lluvia corrió a cargo tanto de Stanley Donen en lo artístico como de Gene Kelly en los números musicales, el gran protagonista de los musicales de la época, los años cincuenta. Además, el trío protagonista, con el propio Gene Kelly, con Debbie Reynolds y con Donald O’Connor, se convirtieron en unas estrellas dentro de una película que brillaba con luz propia. No hay nada en el filme que muestre que Gene Kelly se ensañase durante las tomas con Debbie Reynolds y Donald O’Connor, que era algo típico en el rodaje. Aún así, hasta que no quebró el ánimo y el físico de O’Connor tras rodar el número de Make’hem laugh, que llevó al actor a estar en reposo durante semanas, Kelly no cambió de actitud. Después de ello se mostró más comprensivo con los compañeros de rodaje.

Pero vayamos a la historia: Don Lockwood (Gene Kelly) es un actor proveniente del cine mudo que conoce a actriz del montón, a Kathy Selden (Debbie Reynolds). Los dos comienzan una historia de amor mientras empieza una nueva era para la industria: llega el cine sonoro a las salas. Por lo tanto, la última película de Lockwood hay que cambiarla para que se convierta en un musical, con el beneplácito de la estrella femenina Lina Lamont (Jean Hagen). Esta historia será la central entre la que veremos varios de los números musicales más recordados de la historia.
Por ejemplo, el número de Make’hem laugh que he comentado antes y el de Good Morning. En este último, Gene Kelly hizo que Debbie Reynolds llegase a acabar el número con los pies sangrando. El rodaje de ocho semanas de Good Morning estaba repleto de errores tal y como Gene Kelly, perfeccionista él, creía. Hay que decir que la elección de Debbie Reynolds como la chica protagonista no era muy del agrado de Gene Kelly, más que nada porque ella no era una bailarina de claqué. Menos mal que el amigo de Kelly, Fred Astaire, entró en el medio y se ofreció a darle clases intensivas.

Sin embargo, el número musical que más recordado será es el que le da título a la película, en donde vemos a un Gene Kelly feliz por cantar bajo la lluvia mientras va vociferando que está enamorado (por cierto, este número lo rodó un Gene Kelly febril y con gripe, aunque no se note). Aún así, lo que más me gusta de la película es que los números musicales no están metidos con calzador, sino que sabes que van a llegar porque realmente quedan bien en la historia, y por ello Cantando bajo la lluvia se ha convertido en uno de esos clásicos imposibles de olvidar.
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Autor: Naír el Sábado 30 Mayo, 2009
