Joseph L. Mankiewicz escribió y dirigió esta película titulada Eva al desnudo en España y en Suramérica La Malvada en 1950. Ganó seis Oscar, incluída película, director y guión, de sus catorce nominaciones.
Al principio de Eva al desnudo se nos cuenta cómo Eva Harrington (Anne Baxter) va a recoger el premio más prestigioso del teatro. Sin embargo, la película cuenta todo a modo de flashback, en el que se nos cuenta la historia de Eva, una ingenua y fanática del teatro de Broadway, que decide seguir desde San Francisco a Nueva York a su mayor ídolo, la actriz Margo Channing (Bette Davis). Karen (Celeste Holm), esposa del director de la obra en la que actúa Margo, se da cuenta de que esta chiquilla está escondida tras una puerta para ver siempre la entrada de Margo por la puerta trasera del teatro, así que decide llevarla a conocer a su actriz preferida.
Allí, Margo lucirá sus mejores galas interpretativas, mostrándose tan altiva como puede y tan conmovedora como es capaz, ayudando a la pobre Eva contratándola como secretaria y amiga. Sin embargo, pronto se dará cuenta de que las intenciones de Eva no son puras, sino que intentará colarse en el sitio de esa diva llamada Margo, sustituirla en vida y alzarse con el éxito personal y profesional a costa de mentiras y manipulaciones.

Sin embargo, no estamos sólo ante un filme en el que los personajes actúen como meros peones de Eva, sino que vemos que cada uno tiene sus propias intenciones, que Eva irá manipulando comida por los celos y la envidia, deseosa de tener esa vida de la que ya está hastiada Margo. Margo es una actriz ya con una edad, que está exprimiendo hasta el máximo su talento para interpretar a personajes mucho más jóvenes de lo que su edad real representa. Sin embargo, hasta bien entrado el metraje, no se da cuenta de que su vida profesional la debe moldear para que conviva con su vida personal, y para casarse con el hombre al que siempre ha querido, Bill Simpson (Gary Merrill), guionista que decide irse a Hollywood a hacerse un nombre en el mundillo.
Por otro lado, Lloyd Richards (Hugh Marlowe), director de muchas obras de teatro de éxito protagonizadas por Margo, y marido de Karen, es ese personaje manipulado por las divas teatrales, el que se debe dejar hacer y adular para seguir la estela del éxito. Su mujer y él serán manipulados por Eva sin que apenas se den cuenta. Por último, George Sanders interpreta a un periodista del corazón llamado Addison DeWitt, que será quien tenga a Eva contra las cuerdas y sea capaz de decirle que le pertenece, haciendo de ella lo que quiera.
La película está cargada de ironía por todas partes, con juegos de dobles sentidos y unas actuaciones inolvidables, sobre todo de esa pareja de monstruos llamadas Bette Davis y Anne Baxter, aunque parece que la partida la gana Davis por goleada, haciendo que comulguemos con ella aunque sea una odiosa creída del mundo del espectáculo.
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Autor: Naír el Miércoles 22 Abril, 2009
