Historias de Filadelfia (The Philadelphia Story): George Cukor en plena forma


4889Historias de Filadelfia es una de esas obras maestras de la comedia dirigidas por George Cukor (La costilla de Adán, David Copperfield…). Producida por Joseph L. Mankiewicz en 1940 y ganadora de dos Óscars, al mejor guión y mejor actor para James Stewart, es la versión cinematográfica de la obra teatral del mismo nombre.

La historia es bastante simple: Tracy Lord (Katherine Hepburn) va a casarse con George Kittredge (John Howard) en segundas nupcias. El ex-marido de Tracy, C.K. Dexter Haven (Cary Grant), admirado y querido en la familia aunque esté divorciado de Tracy, llegará a la mansión Lord para impedir la boda aunque él lo niegue.

Además, Dexter lleva a la boda a un par de periodistas de la prensa rosa, Macaulay Connor (James Stewart) y Elisabeth Imbrie (Ruth Hussey), una pareja que piensa casarse, que acabarán por liar aún más las escenas.

La película trata de crear opinión sobre la hipocresía y prepotencia de la alta sociedad, clase que es carne de cañón de la prensa rosa, pero que también deben hacer lo correcto si no quieren que se hable mal de su propia familia. Katherine Hepburn interpreta a una niña mimada, pero que todavía tiene cierta moral al ser capaz de pensar por ella misma, sin que tenga que seguir al pie de la letra lo que la sociedad espera de la familia Lord, como ese rumor que cuenta que el padre de Tracy ha echado una canita al aire con una jovencita.

Cary Grant hace en Historias de Filadelfia de un enamorado ex marido que intenta, por medio de lo que ahora llamaríamos psicología inversa, tratar de enamorar de nuevo a su exmujer, aunque verá delante de sus propios ojos cómo el periodista Connor se irá acercando demasiado a Tracy.escena1

Si hay una escena que merece ser recordada, es sin duda la de la borrachera de Tracy y Connor en la piscina (en la foto, el final de dicha escena), diciendo verdades como puños los dos, sin cortarse un pelo, dejando a un lado los prejuicios y entablando una pura amistad que hará de Tracy y de Connor dos personas nuevas.

El que queda en un segundo plano es, por supuesto, el prometido de Tracy, el señor Kittredge, un soso y aburrido hombre de dinero con el que debería casarse Tracy, pero que no pega con ella ni con cola: ella es una mujer culta, divertida, espontánea y vanidosa, pero especial al fin y al cabo.

Historias de Filadelfia es una comedia divertidísima, aunque el espectador ha de pensar que está hecha en 1940, y por lo tanto la personalidad de Tracy era rompedora en la época. Ahora la vemos como una mujer muy femenina, pero en los años 40 no lo era en absoluto. Sin embargo, la película es todo un clásico de la comedia.


Autor: Naír el Sábado 2 Mayo, 2009