El éxito de Shrek ha hecho que durante unos cuantos años hayan llegado a nuestras pantallas películas basadas en amalgamas de cuentos infantiles que han intentado emularla, todas sin éxito de crítica y de público. Como en Shrek, en esta película veremos cómo todos los cuentos clásicos que conocemos tienen que terminar con un final feliz. En el reino de los cuentos un poderoso mago se encarga de que todo vaya sobre ruedas.

Sin embargo, cuando ese mago se va de vacaciones y sus ayudantes se equivocan en los hechizos, la madrastra de Cenicienta se hará con el poder cambiando los finales de los cuentos para que finalicen como el rosario de la Aurora. De ese modo, Cenicienta se quedará sin su príncipe azul y Rick, el friegaplatos del príncipe, verá por fin su oportunidad de conquistar a la chica.
Lo malo es que durante su escasa hora y quince minutos poco más podemos contar de la película que no sea sus aspectos técnicos, porque más allá del argumento ya no podemos hacer otra cosa que contar el final. Y es que técnicamente Érase una vez… un cuento al revés está muy por debajo de la media de calidad que el resto de películas animadas que se han estrenado durante estos últimos años ya no sólo por parte de Pixar, sino también por parte de Dreamworks Studios.
Además, el argumento es bastante sencillo y demasiado previsible, por lo que los sketches que nos intentan colar para hacernos gracia tan sólo podrán ser disfrutados por los niños más pequeños. Quizás lo más interesante es que la película se cambió a medida que se fue haciendo, ya que empezó como un proyecto de animación común y acabó siendo, gracias a un presupuesto un poco más alto, en una película animada en 3D.
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Autor: Naír el Lunes 29 Junio, 2009
