La hamaca paraguaya: La espera de unos padres en el Paraguay de 1935

La hamaca paraguaya

Normalmente a nuestro país tan sólo llegan las producciones latinoamericanas que han tenido éxito en Argentina y México o, como mucho, Brasil. Pero Hamaca Paraguaya es, como bien se dice en el título, una producción de Paraguay aunque en realidad sea una coproducción en la que están involucrados muchísimos países. Su éxito se debe en buena medida a los premios internacionales que ha conseguido, como el Fipresci en Cannes o el premio Edad de Oro en el Festival de Cine Europeo de Bruselas.

Y es que la historia que nos cuenta Paz Encina es, desde todos los puntos de vista, muy sencilla, tanto en medios técnicos como artísticos, aunque eso no le quita la importancia que tiene a la hora de mostrarnos una historia que llega desde luego al corazón. Hamaca paraguaya está ambientada en los años 30 en Paraguay. Cándida (Georgina Genes) y Ramón (Ramón del Río) son unos padres preocupados por un hijo que todavía no ha vuelto de la guerra del Chaco. Pero no sólo esperan a su hijo: también esperan la lluvia y el viento de un otoño que parece que no consigue llegar. El calor inunda su hogar mientras cada uno de los miembros de la pareja se comporta de una forma distinta ante sus esperanzas y deseos.

Por un lado, Ramón cree que todo acabará bien, mientras que Cándida cree que su hijo ha fallecido y que la espera no tiene sentido ninguno, pero a medida que pasa el tiempo la versión pesimista se adueña de Ramón y la optimista de Cándida. Pero lo que vemos en la película no son en general planos cortos o medios, sino planos muy alejados, como si Paz Encina quisiese alejarnos de lo que Cándida y Ramón esperan, con la cámara fija en un punto, moviéndola en muy pocos casos, ya que los padres normalmente están sentados en una hamaca, y muchas veces ni siquiera articulan una palabra.


Autor: Naír el Sábado 4 Julio, 2009