
Robin Williams protagonizando una comedia es lo más común del mundo. Aunque siempre se le ha visto interpretar otro tipo de papeles con los que incluso ha ganado premios importantes (el Oscar por Good Will Hunting, el Globo de Oro por The Fisher King, Mrs. Doubtfire o Good Morning, Vietnam), nunca ha dejado de hacerse el gracioso tanto poniendo su voz en películas de animación como Robots o Surf’s Up como actuando en películas como Patch Adams o Night at the museum.
La película comienza con unos minutos en los que una joven pareja se conoce. Ellos son Sadie Jones (Mandy Moore) y Ben Murphy (John Krasinski). Lo mejor es que la historia de la pareja antes de decidir casarse tan sólo dura los primeros minutos. Después se nos muestra que Sadie siempre ha querido casarse en la iglesia de San Agustín en donde se casaron sus padres. Sin embargo, parece que durante los dos años siguientes no hay fechas libres para una boda, aunque después de haber revisado la agenda, parece que en tres semanas puede que haya algún espacio.
Sin embargo, con lo que no cuentan es que deberán encontrarse con el reverendo Frank (Robin Williams), un hombre que decide que la joven pareja deba pasar un cursillo prematrimonial para saber si están hechos el uno para el otro. De ese modo, durante tres meses no hace más que proponerles nuevas pruebas que Sadie y Ben deben pasar para poder obtener esa fecha libre. En realidad, todas esas pruebas están preparadas para que la pareja se separe antes de la boda, aunque quienes las superan son parejas que están predestinadas a estar unidas el resto de sus vidas. Por supuesto, esta película está hecha para todos los fans de Robin Williams que quieran seguir viéndolo interpretar a su personaje preferido: un graciosete exagerado que no para de hacernos reír.
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Autor: Naír el Domingo 26 Julio, 2009
