
Con Locos por el surf podíamos ver en 2007 una película de animación que no estaba rodada al uso, ya que conjuga con sabiduría los flashbacks, las imágenes de archivo y todo tipo de animación diferente para contar la historia de Cody, un pingüino que cuando era tan sólo un niño conoció a Big Z, uno de los mejores surferos del mundo, quizá el mejor en toda la historia de los pingüinos, los animales que inventaron el surf.
Cody, el protagonista, tan sólo quiere ser tan grande como Big Z, aunque su propia familia no pare de gastarle bromas porque ellos viven en la Antártida. Sin embargo, poco a poco la afición de Cody se va volviendo más seria, y decide participar en un concurso de surf de las series mundiales en Australia.
Ya en la competición, irá conociendo a toda una serie de personajes, a cada cual más curioso (un pájaro de patas larguísimas y un pollo que fuma porros), y todo ello con unas características técnicas impresionantes. La forma de estar rodada es como si unos periodistas se acercasen a Cody y lo fuesen entrevistando a él y rodando todo lo que ocurre alrededor.
Al fin y al cabo, estamos ante lo que sería un documental de animación sobre la vida de un pingüino que compite en un concurso de surf. De ese modo, podemos ver una película de animación que pasito a pasito se convierte en un buen producto para ver con toda la familia, y para todo tipo de públicos, ya que no sólo se ha estrenado para los más pequeños.
En resumen, Locos por el surf es una buena elección para alquilar en un videoclub si lo que se pretende es disfrutar de una película de animación divertida y que puedas ver con tus hijos más pequeños.
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Autor: Naír el Lunes 27 Julio, 2009
