
Francisco Lombardi es muy conocido en su país natal, Perú, por haber sido uno de los directores que más películas ha estrenado en su país natal. Quizás las películas más conocidas en España hayan sido Pantaleón y las visitadoras y Tinta roja, con la que Giangranco Brero ganó la Concha de Plata Mejor Actor en el Festival de Cine de San Sebastián.
Pero para Mariposa negra, Francisco Lombardi adapta la novela Grandes miradas de Alonso Cueto, en la que se nos ofrece el retrato de Gabriela (Melania Urbina). Gabriela es una profesora normal, con una vida tranquila y sin sobresaltos pero que, de pronto, en un autobús, se da cuenta de que su novio, el juez Guido Pazos, ha sido asesinado. Pero su coraje la hace no quedarse en su casa esperando a que la policía haga su trabajo, sino que decide encontrar a los asesinos de Guido.
Pronto conocerá a Ángela (Magdyel Ugaz), una periodista, y con su ayuda será capaz de infiltrarse en ese oscuro mundo de los tejemanejes del poder, en una época en la que Fujimori ha abandonado el cargo como presidente de Perú tras viajar a Brunei para luego quedarse en Japón. Ambas mujeres se verán involucradas en una serie de actos que las llevarán desde una búsqueda de los culpables hasta la búsqueda de la verdad, que hará que se tambalee el mundo en el que viven.
La película muestra un relato interesante en el que nos muestra un retrato no sólo de las prácticas en la sombra del poder, sino también el mundo de corrupción política que ha tenido Perú con el gobierno de Fujimori. El relato sirve para que las protagonistas, dos mujeres que deberán luchar contra los prejuicios y contra todas esas puertas que se cierran, nos cuenten con contagotas todo lo que son capaces de hacer los medios y los organismos de poder.
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Autor: Naír el Viernes 3 Julio, 2009


