Todos conocemos el éxito que han tenido películas como Road Trip (Viaje de pirados) o American Pie tanto en suelo norteamericano como en el resto del mundo. Esta vez, el debutante Sean Anders quiere seguir esa estela marcando el comienzo de una nueva saga protagonizada por Ian Lafferty (Josh Zuckerman), un adolescente de dieciocho años que comienza un viaje por la América profunda con Lance (Clark Duke) y Felicia (Amanda Crew). Es un viaje físico pero también emocional, ya que en principio estos tres amigos se van a Knoxville, Tennessee, no para hacer un viaje que les cambiará la vida, sino para conocer a esa chica con la que Ian chatea y con la que parece que va a perser su virginidad.

El viaje, por supuesto, estará marcado por las vivencias extrañas que pasarán los protagonistas en su odisea para perder la virginidad. Y es que parece ser que en Estados Unidos, ser virgen es una especie de estigma que todos deben perder sí o sí antes de graduarse en el colegio/instituto, y que todo aquel que no supere la prueba será un paria para el resto de sus días.
Hay productos que hacen de ello una agradable comedia en donde no paras de reír, como en Superbad. Otros, en cambio, no se cortan a la hora de copiar ideas para intentar hacer una película de éxito. Sin embargo, a los autores de este “plagio” de una amalgama de ideas estrenaron este filme en octubre en tierra patria, y al parecer no les ha ido demasiado bien, por lo que lo van a intentar ahora teniendo enfrente otro tipo de público que, seguramente, les hará tanto caso, o menos, que sus propios conciudadanos. Tendremos que esperar a los resultados de taquilla de este fin de semana para poder evaluar el éxito pero, visto lo visto, le auguramos a Sex drive un calvario en la recaudación.
| Siguiente >> |
Autor: Naír el Domingo 2 Agosto, 2009
