Turistas: Carnicería en Brasil


Turistas

Tras sufrir un accidente mientras viajaban en autobús durante unas vacaciones en Brasil, un grupo de turistas extranjeros se encuentran perdidos en un lugar perdido y desconocido para ellos. Deciden acercarse a un pequeño pueblo en la costa, cercano al lugar del accidente. Al principio todo parece normal, en un lugar rodeado por la selva y playas paradisiacas. Pero comienzan a ocurrir sucesos extraños. Pronto descubrirán que son la presa en una siniestra cacería en la que el objetivo es conseguir sus órganos para el tráfico clandestino. La única salida es correr.

Premisas nuevas para una película ya vista mil veces. El director y guionista de este aburrido intento de gore barato, John Stockwell, simplemente cambia el escenario y los malos. En vez de estadounidenses sureños endogámicos, pone a mafias brasileñas a perseguir a incautos turistas para descuartizarlos. La película no tiene más. Lo malo es que ni si quiera tiene el suficiente nivel de sangre como para hacernos olvidar que es mala y chapucera o para gustar, por lo menos, a los más acérrimos fans del género. Quien haya visto Km 666 o Las colinas tienen ojos ya ha visto Turistas, así que no le hace falta perder el tiempo con ella.

Tampoco el elenco actoral es de mucha ayuda para que nos creamos esta burdamente guionizada historia o al menos nos sintamos identificados con ellos. Entre este reparto de serie B sólo destacan los protagonistas. Josh Duhamel, más conocido por sus trabajos en la serie Las Vegas y las dos entregas de Transformers, por lo menos resulta algo creíble, aunque no cambie de cara en ochenta y nueve minutos. Por otro lado, Melissa George está bien, con carácter y personalidad, algo que ya vimos en otras producciones de serie B como WAZ o 30 días en la oscuridad, aunque ambas películas le den mil vueltas a Turistas.


Autor: Naír el Martes 21 Julio, 2009