Las vacaciones de Mr. Bean: Rowan Atkinson pasa las vacaciones en Francia

Rowan Atkinson en Las vacaciones de Mr. Bean

El personaje de Mr. Bean no le ha dado más que alegrías a Rowan Atkinson, desde su serie (que ya tiene unos añitos) a sus dos películas, que no hacen más que extender un montón de minutos los típicos episodios de la serie. De ese modo, cualquier fan de las meteduras de pata de este personaje inglés, se lo pasará genial con las vacaciones de Mr. Bean en territorio francés. Sin embargo, tras casi dos horas de continuos gags, puede que hasta los más acérrimos fans de Rowan Atkinson se harten de tanta gracieta.

Y es que Mr. Bean se pasa toda la película haciendo tonterías con todas las características típicas de Francia. Su viaje a la Costa Azul y a Cannes se vuelve un auténtico viaje caótico en donde se meterá en todo tipo de problemas. El argumento es bien sencillo: Mr. Bean, ese personaje extravagante inglés que va a todas partes con su osito de peluche y pone caras extrañas, se encuentra con un niño, que debe devolvérselo a su padre, el director de cine Carson Clay (Willem Dafoe), con el que se encontrará en Cannes, en el prestigioso festival de cine.

Como vemos, el argumento es tan sólo una excusa con la que hacer que Mr. Bean recorra tierras galas, al igual que en la primera parte, Bean – The Ultimate Disaster Movie, que en nuestro país la titularon como Bean, lo último en cine catastrófico, una película de 1997. En esta primera película, Mr. Bean era un vigilante de la Royal National Gallery que sus jefes mandaban a Estados Unidos con el fin de deshacerse de él, y acababan mostrándonos una película en donde Mr. Bean se mofaba de todas las costumbres y tópicos norteamericanos. En esta, ocurre lo mismo, pero en lugar de ironizar sobre los estadounidenses, lo hace de los franceses.


Autor: Naír el Jueves 2 Julio, 2009