Cuando uno lee sobre un nuevo abuso por parte de una firma de Web Hosting, generalmente no se sorprende, porque es uno de los ámbitos de mayor problemática de la red. Los engañosos planes típicos de transferencia ilimitada por tan sólo un par de dólares, y las limitaciones de configuración son dos realidades muy serias, y que causan problemas en los sitios, no sólo porque pueden resultar inaccesibles a la gente, sino porque también pueden dar error cuando Google intenta indexarlos.

Es por esto, que desde hace ya un año decidí pagar lo que vale un servicio como los que uso actualmente (un par de servidores dedicados), sin pensar en ahorrar, porque sinceramente la tranquilidad de poder confiar en que un sitio estará online el 99% del tiempo, no tiene precio. Además, tengo contratados pequeños hostings compartidos.
Es cuestión de detenerse a reflexionar: si tengo un sitio que maneja 20 mil visitantes únicos por día, lo que le implica una transferencia mensual por encima de los 150 GB, y siendo ésta la capacidad estándar de tráfico de un servidor dedicado, ¿cómo es posible que un plan de 7 dólares mensuales pueda responder a semejante demanda?
Una situación fea la viví hace unos años atrás con la compañía argentina Visual Hosting, de la que hace poco leí dar opinión en una revista como expertos en el área (que bronca me dio, porque se les dio un espacio público habiendo tantas otras empresas). El responsable principal de Visual Hosting se tomó la libertad de bloquearme el acceso a mis sitios, secuestrándolos prácticamente, frente a un aviso que le hice llegar sobre la discontinuidad del servicio. Unos días más tarde logré que me retornaran el acceso, facilitado por la advertencia de que se tomarían acciones legales. En este caso con Visual Hosting, se me dio dado un plan que no cumplió con sus propias especificaciones, en el que mis proyectos no cuadraban como negocio para ellos. Tal vez, hoy Visual Hosting no sea una mala compañía, y sea una opción como solución de hosting para sitios de poco tráfico. Esta experiencia la sufrí hace ya unos años atrás.
Sin embargo, por alguna razón, sigo coleccionando malas experiencias con el correr de los años. La más reciente fue (en enero-marzo de este año) con Ferca, y un servidor dedicado que pagué tres meses por adelantado. La gente de Ferca aún sigue manteniéndose firma en su posición, sin aceptarme una mínima posibilidad de argumentación sobre lo sucedido. El problema que tuve en Ferca fue muy particular, fue un caso en un millón, pero eso no le resta importancia, y fue gracias a eso, que uno de los sitios de la red de Inicio Global fue removido casi en su totalidad del Index de Google en cuestión de días. Una incompatibilidad entre el sistema de gestión de contenidos y la configuración del servidor le gritó a Google que cada artículo era un “404 Error”. Ni siquiera Google Noticias indexo los nuevos contenidos publicados durante el período en el que el sitio estuvo alojado en Ferca. Lo irónico, es que contraté en este caso un servidor dedicado, intercambié decenas de correos, y por sobre todas las cosas, perdí tiempo, muchísimo tiempo, y dinero obviamente. Hoy, el sitio sigue recuperándose, e inmediatamente tras la transferencia al viejo servidor, Google Noticias indexó las últimas notas.
No le hice ningún problema a la gente de Ferca por el dinero que gasté en el servidor, habiéndolo contratado por tres meses, y que además de que lo usé poco tiempo, me perjudicó muchísimo. No deposito el 100% de la culpa en la configuración del sistema de Ferca, porque también tuvo su papel el CMS del sitio. No obstante, el hecho de que no se me escuchara, porque no se hicieron responsables de nada, me molestó mucho.
Y otro detalle fue nunca logré hacer que el servidor de Ferca se conectara con el otro dedicado que gestiono en SoftLayer, cosa que sí he logrado incluso desde hostings compartidos. La intención de esto, era gestionar las bases de datos en un solo equipo, para repartir recursos.
La cantidad de empresas con las que tuve contacto desde que empecé en este mundo de Internet, fueron muchas, porque lamentablemente soy responsable de numerosos sitios, muchos de los cuales reportan un tráfico significativo que no cualquier servicio es capaz de soportar.
Es importante decir que resulta más fácil encontrar casos de abusos que de buenos testimonios, porque ni siquiera se leen los segundos con la misma confianza con la que se observan los primeros, pensando que son inventados.
Los servicios de Web Hosting de España son caros. Se mide el euro como si fuera el dólar, sin tener en cuenta la diferencia entre ambos. También, uno puede conseguir mucha más variedad y mayores prestaciones en planes de empresas internacionales. El único punto a favor que tiene el hosting nacional, es que uno logra ser considerado en las listas de resultados de la versión local de Google. Los dominios .es o .com.ar tienen libre elección obviamente, porque con eso les alcanza para dar cuenta del territorio al que pertenecen. Por su parte, los servicios en Argentina carecen en su mayoría de calidad y buen rendimiento.
Lamentablemente, aquella es la única ventaja que les encuentro (la identificación que hace Google con respecto al país de origen de un sitio), haciendo una comparación. Los datacenters, el soporte técnico, la calidad de las conexiones, etc. es más avanzado afuera que adentro.
No obstante, no todas las empresas extranjeras proveen mejores servicios que los nacionales. Es evidente que abusos y firmas de hosting mal diseñadas existen en montones.
De este modo, recomendaré a continuación una serie de empresas de hosting con las que he tenido un buen contacto en estos últimos tiempos. Y pueden leerse muy buenas opiniones sobre una basta lista de compañías en Web Hosting Talk y Web Hosting Jury.
Dina Hosting. Es una empresa de España, costosa en relación con la capacidad de transferencia permitida. Si no fuera por este detalle, hoy seguiría alojando Zapping.com con ellos. Para un sitio relativamente pequeño, mediano, o uno corporativo, DINA Hosting es una muy buena opción. El soporte técnico responde muy rápido, y el departamento comercial se mueve de forma profesional ante cada consulta.
Ferca. Para que vean que soy objetivo, incluso cuando me cuesta serlo, recomendaré Ferca para sitios pequeños-medios, a partir de sus planes de hosting compartido, que ofrecen mucha transferencia por poco dinero. Por otro lado, a la página de Ferca le hace falta un rediseño, ¿no lo creen? No saben lo que me costó enviar mis datos por el formulario de contratación.
Interdominios. Otra empresa española. Tuve un muy buen trato con ellos hace un par de años atrás, cuando tuve un servidor dedicado. Los planes son muy económicos aunque no puedo dar un análisis reciente.
Hostway. Una empresa internacional, de precios muy bajos, pero que estoy usando hace tiempo para un par de sitios, con los que ya superé los 70 GB de transferencia en un plan de unos 25 dólares. Un detalle a tener en cuenta, es que Hostway cobra unos 9 dólares por cada base de datos adicional que se crea.
Dreamhost. Buena calidad de servicio, rápida respuesta de carga de las páginas, y posee un panel de control muy agradable. No lo he probado demasiado, porque tengo poco tiempo con ellos, pero hasta ahora me han dado una muy buena primera impresión.
The Planet. Como empresa que provee servicios de hosting dedicado, es una de las mejores. Es difícil encontrar quejas sobre The Planet. Asimismo, los precios de los servidores dedicados son muy competitivos.
SoftLayer. Tienen una cantidad de configuraciones de servidores dedicados realmente amplias, además de que permiten personalizarlos. Con ellos, ya lo dije antes, tengo un dedicado Dual Xeon con hasta 4 GB de memoria Ram. Es hermoso. Y el soporte técnico es de lo mejor que he visto hasta ahora, posiblemente porque los tickets de mayor complejidad cuestan 3 dólares, pero funciona bien como parámetro para identificar los problemas de los clientes que necesitan una pronta solución de los que no.
¿Existe un mercado negro? Sí, el Web Hosting muchas veces se maneja de forma sucia. Hay empresas que venden planes que no son capaces de cumplir y que obligan a migrar a un servicio más costoso, o simplemente dan de baja la cuenta. Existen empresas creadas para esto, y que se mantienen con vida porque la demanda de estos servicios es inagotable, y siempre un nuevo usuario cae en la trampa.
No hay que ser ingenuo, hay que ser cuidadoso, leer análisis y experiencias de otros usuarios antes de elegir una empresa, y luego revisar (y consultar si fuera necesario) que las características del servicio responden a las necesidades del sitio. Desde un simple mod_rewrire hasta el manejo de listas de correo, pueden desembocar en un dolor de cabeza. Por un buen servicio, nunca se paga de más.