AdSense es posiblemente el mayor recurso sobre el que se apoyan económicamente los sitios que reinan en Internet. Si bien existen muchas alternativas publicitarias, desde el contacto directo con el sponsor, hasta plataformas como TextLink o Impresiones Web (sobre éste hablaremos en detalle otro día, porque es muy destacable el esfuerzo que han hecho sus responsables además de que provee resultados muy buenos), AdSense de Google tiene más adeptos, más opciones de personalización y entrega, a nivel general, mayores resultados.

Hoy por hoy, AdSense no tiene comparación con ningún otro servicio, porque aún no hay otro que lo iguale. Es por eso, que ha construido una especie de monopolio, siendo indiscutiblemente el eje de la publicidad online, acaparando un mercado que se desespera por explotar nuevas ideas y formatos. El éxito de AdSense se basa en su programa de afiliados, extendiendo la exposición de los anunciantes por encima de las listas de resultados de búsqueda. No obstante, Google y Microsoft tienen en vilo a la industria con sus propias soluciones, que ya hace tiempo están siendo probadas a gran escala sobre públicos específicos de Internet, como lo es el de usuarios de Estados Unidos. Algún día… y vengo diciendo esto hace ya bastante tiempo, llegarán al territorio de habla hispana.
Sin embargo, y a pesar de los buenos resultados que produce Google AdSense, aún hay muchísimos desarrolladores de sitios que no lo conocen, por el simple hecho de que no creen lo que dice la gente que lo ha probado, o porque en todo caso piensan que el dinero en Internet es puramente virtual. Y digo esto por charlas que he tenido con varios webmasters, y por los comentarios en foros y notas que uno puede encontrar y leer en la red.
Video con algunos testimonios sobre Google AdSense, desde la Search Engine Strategies 2006
Obviamente que Google AdSense genera más resultados en un sitio que tiene cinco mil visitantes únicos por día que en uno que gestiona cien navegantes diarios. No obstante, esto no sólo se refleja en AdSense, sino también en el servicio de alojamiento que uno usa (compartido, dedicado o semi-dedicado) y en otros factores que hacen a una evolución lineal de la página.
Podría seguir y seguir hablando de AdSense, y las ventajas que propicia, como por ejemplo ahorrarnos los trastornos de lidiar con los anunciantes (buscarlos en un primer lugar, convencerlos y cobrarles), pero en su lugar iré directo al análisis de ciertas cuestiones que hacen a la optimización de los formatos publicitarios de este sistema, y que influyen drásticamente en los números que se ven al final del día.
No te hagas el vivo con los clics
Una recomendación básica, y que debería ser considerada extenderse entre familiares, amigos y trabajadores, es la cuestión de nunca, jamás, de ningún modo, en absoluto, (uff… al Word, digo a mí, no se me ocurre otro sinónimo) no hay que hacer clic sobre los anuncios de uno mismo. Sinceramente hay que tener pocos jugadores para pensar que un sistema instalado en cientos de miles de páginas dejará que un nuevo miembro haga trampa. Y eso lo dejará a uno afuera de AdSense, con justa razón. El “yo no fui” Google no se lo cree. Uno tiene que trabajar con la mayor transparencia posible, incluso uno puede contactar a Google ante una subida extraña de clics. Del lado de Google, no hay un robot, sino que hay gente, y está para ayudar a los usuarios, siempre y cuando éstos no traten de engañar a la plataforma.
El temor del Smart Pricing
Aspecto a tener en cuenta, es el factor Smart Princing, que se impone sobre cuentas de Google AdSense que no estén generando óptimos resultados con respecto a los anuncios. Es por esto, que mostrar las publicidades de AdSense en sitios donde los usuarios no son “rentables”, por decirlo de alguna forma, puede jugar en contra y afectar los pagos sobre otra página en la que sí se tiene una alta valoración. Uno puede gestionar varios sitios desde una misma cuenta de Google AdSense, de hecho no se pueden tener dos, pero el problema está en que lo producido por un sitio no sea bueno, con lo cual se afecta al resto provocando una muy significativa caída en el valor de los clics a nivel general. La evaluación del Smart Princing aparentemente se implementa semanalmente, y en cada nueva instancia de análisis, uno puede subir, bajar o quedarse en el escalón en el que está. Una forma de mejorar el precio de los anuncios es, como se imaginarán, quitar AdSense de las páginas que ustedes creen que están perjudicándolos.
Instalar Google AdSense no influye en el buscador
Quiero aprovechar para revelar un mito. En realidad, se ha dicho tantas veces que esto no es verdad, que aún no entiendo por qué esta interrogante sigue dando vueltas por foros y en comentarios a artículos de posicionamiento. Google AdSense y Google (como buscador) son dos cosas totalmente independientes, y no guardan relación con respecto a los rankings de resultados. Por lo tanto, uno no pierde o gana posiciones por usar Google AdSense. Lo he dicho.
Optimización de Google AdSense
La forma en que se muestra la publicidad en un sitio, afecta en gran medida los resultados generados en AdSense. Una reflexión para pensar, es que los sitios más feos son los que más ganan. ¿Por qué? Porque los visitantes tratan de huir de la página, y en consecuencia hacen clic sobre la publicidad. Sin embargo, también está el interés en que el navegante regresa. Debe buscarse un equilibrio, que permita una interface amigable y profesional pero que al mismo tiempo produzca resultados.
El siguiente cuadro, tomado del Centro de Asistencia de Google AdSense, muestra que, mientras más anaranjado sea la posición en la que se coloque el anuncio, habrá más probabilidades de clic. Asimismo, la unión entre contenido y publicidad debería ser invisible, sin que haya una división o un cambio de color entre ambas zonas, pero como ya expresé, no hay que abusar de esto. La mejor forma de comprender esto, es a través de un video tutorial, con el cual firmo el fin de este artículo, sugiriendo visitar las páginas vinculadas para obtener más información.