
Los hermanos Farelly estrenaron hace ya más de diez años There’s Something About Mary, y en 2007 volvieron a intentar lograr tal éxito con el actor protagonista de aquella con Matrimonio compulsivo. La historia proviene de una película de los años 70 llamada El rompecorazones, que incluso obtuvo dos nominaciones a los Óscar a los mejores actores secundarios.
En este caso, es Ben Stiller quien interpreta a Eddie Cantrow, un hombre ya entrado en años que acude a la boda de una antigua novia, tal y como podemos ver en el tráiler. Allí, le sientan en la mesa de los solteros, aunque son todo niños. Cuando descubre que tiene miedo al compromiso y que acabará solo, se volcará con una chica con la que comienza una nueva relación.
Parece que Lila (Malin Akerman) es la chica perfecta y, después de una semana perfecta y aconsejado por su padre, decide pedirle la mano después de una semana. Sin embargo, en la luna de miel a México, vemos cómo se comporta Lila: en el viaje no para de cantar pésimamente pésimas canciones, ya en el hotel se comporta como una histérica, descorcha una botella de champán cuyo corcho le va directo a la cara a Eddie, quien descubre poco después que Lila, de tanto esnifar coca, tiene el tabique desviado y le sale el líquido por la nariz, se tira unos pedos sonoros impresionantes, le pega en la cama… en fin, todo un desastre.
Hasta que de pronto aparece en escena Miranda (Michelle Monaghan), una chica que parece ser la pareja perfecta de Eddie, aunque por supuesto no le cuenta que está casado. Las continuas salidas de Eddie de la habitación de hotel mientras Lila se recompone tras su insolación, hacen que ella lo interrogue todo el día para saber dónde está su marido. ¿Con quién se quedará Eddie?
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Autor: Naír el Miércoles 22 Julio, 2009
